Hay días que quedan resonando en el corazón. Días para dar gracias. Días en los que una comunidad entera vuelve a encontrarse y a reconocerse en aquello que la une. Así fue la mañana del 25 de febrero en Newman. Comenzamos este nuevo periodo con emoción y alegría compartida y con la certeza de que cada inicio es también una oportunidad para renovar nuestro compromiso de caminar juntos.

Salva Moresco y Jean Zavala, de 6to año, nos conmovieron con sus palabras: Jean compartiendo su historia de vida, que nos emocionó a todos.Y Salva, sobre su experiencia sobre el legado de Edmund Rice, explicado para los más pequeños. Historia que tanto bien nos hacen y nos reafirman en nuestra identidad y misión.
Uno de los momentos más significativos fue el gesto de los alumnos más grandes hacia quienes inician su recorrido en Primaria. La entrega de la medalla de Edmund Rice y su hija Mary no es solo una tradición: es un símbolo que habla de acompañamiento, de legado. Es una manera concreta de decirles a los que llegan que no están solos, que forman parte de una historia que los recibe y los abraza.
Comienza un año lleno de aprendizajes, experiencias y desafíos. Damos este primer paso sabiendo que lo hacemos en comunidad.

