Empezamos, como cada año, con un lema que nos sirve de brújula para esta lindísima tarea de acompañar con las familias en la formación de personas íntegras, curiosas y capaces de hacerse buenas preguntas.
Este año, hicimos foco en una clave distintiva en Newman: la educación del encuentro. Estamos convencidos de que el encuentro con Dios, con uno mismo, con el otro y con el mundo es parte esencial de los aprendizajes.

